Sobre el pequeño cerro que lo domina en una meseta está Canzana, lugar de más caserío rodeado de árboles, mieses y bosques deliciosos. Sólo veían de él las manchas rojas de sus tejados; tanto las guarnecen los emparrados de sus balcones y los frutales de sus huertas. Estos dos lugares con otros cuatro o cinco pequeños caseríos distribuidos por los cerros colindantes constituirían la parroquia.
 
Armando Palacio Valdés